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viernes, 8 de julio de 2011

Capo criaba búfalos junto al rancho del narcoalcalde de Izúcar

Por Efraín Núñez Calderón/e-consulta
Izúcar de Matamoros, Pue.- El rancho Amatitlán, entregado en comodato por la administración de Mario Marín Torres a Ismael Coronel Sicairos, presuntamente ligado al cártel de los Beltrán Leyva, colinda con Las Tronconeras, propiedad del ex presidente municipal, Rubén Gil Campos, procesado en Estados Unidos por tráfico de drogas.
   Además de 200 búfalos de agua, traídos desde China, Coronel Sicairos criaba otros animales exóticos como jabalís, avestruces y venados en una extensión de 50 hectáreas, según confirmaron los vecinos del predio, recientemente recuperado por el gobierno del estado.
   El ganadero preso en Veracruz por cargos de narcotráfico, planeó con ejidatarios de Tepeojuma un proyecto turístico en la ex hacienda San José, donde crió más de 30 búfalos y otros animales, aunque la inversión nunca se concretó.

Amatitlán y Las Tronconeras   Apenas un montón de tierra y una acequia dividen el rancho Amatitlán del predio conocido como Las Tronconeras, el cual los lugareños no dudan en afirmar “es propiedad el ex edil Rubén Gil Campos”.
   A diferencia del primero, Las Tronconeras tienen una extensión de aproximadamente 24 hectáreas.
   Desde el rancho Amatitlán se observa una extensión de pastizales y una casa de dos niveles en Las Tronconeras, la cual desconocen los vecinos si está habitada.
   En ambas superficies se observa que las actividades cotidianas fueron suspendidas, aunque en las hileras de establos del rancho que tuvo en comodato Coronel Sicairos las heces frescas de las bestias asiáticas dan cuenta de que en el pasado reciente la crianza de búfalos estuvo activa.
   Pese a la cercanía de ambos predios, a decir de los lugareños, no existen evidencias del contacto entre dichas personas.
   Y es que recuerdan que Gil Campos fue detenido en Estados Unidos en 2005, a unos meses de asumir el cargo como presidente municipal.
   En tanto que Coronel Sicairos obtuvo dos años después apoyo del gobierno del estado, a través de la Secretaría de Desarrollo Rural, para la crianza de estos animales en Venustiano Carranza e Izúcar de Matamoros.
   Hasta hace unos meses el rancho Amatitlán era custodiado por personal de Ismael Coronel, el cual alimentaba a los animales y brindaba atención, según narran los entrevistados:
   “(Coronel Sicairos) era una persona amable venía continuamente a bordo de automóviles no tan ostentosos (…) Estaba al pendiente de sus animales. Sabía cómo tratarlos porque en ocasiones se volvían agresivos”, agregaron.

Los búfalos aún deambulan en Amatitlán
   A través de un recorrido realizado por e-consulta en el rancho Amatitlán (ubicado en la comunidad del mismo nombre) se constató que la administración estatal se hizo cargo del terreno enmallado en cuya entrada fue colocado un logotipo del gobierno de Rafael Moreno Valle.
   Actualmente el lugar es custodiado por policías estatales, quienes apoyan a personal de la Secretaría de Desarrollo Rural a recoger los últimos seis u ocho animales que aún deambulan por los pastizales:
   “Desde hace 15 días vienen por los búfalos y se los llevan en camionetas. Pero algunos animales no se dejaron atrapar, se pusieron agresivos y los dejaron”, afirman.
   Al momento del recorrido una camioneta de redilas custodiada por Policías estatales recogió a una de estas últimas bestias.
   Los lugareños no supieron precisar a dónde son enviados estos animales, los cuales fueron traídos para la explotación de su carne y su leche desde el continente asiático.
   En los establos aún hay evidencias de la presencia del ganado a través de sus desechos, además de que se observa agua estancada en los bebederos.
   Al menos unas 30 cabezas de búfalo murieron, debido a que en los últimos meses fueron desatendidas:
   “Ya no había quien les cambiara el agua. Deambulaban por los pastizales de los cuales se alimentaban”, señalan los testigos.
   En algunas partes del rancho y del Centro de Apoyo al Desarrollo Rural de la Sagarpa, ubicado a unos metros de la entrada del predio, se hallan los enormes huesos de los animales muertos.
   En algún momento los búfalos, cuya carne sería comercializada en una tienda de la calle 31 Poniente, en la ciudad de Puebla, así como en otras similares del Distrito Federal, sirvieron de comida a los perros que viven en la zona.
   Los establos de los búfalos están distribuidos en galerías por todo el rancho, mientras que los jabalís y los avestruces tenían sus corrales en un rincón casi a la entrada al predio.
   Los venados, por su parte tenían un establo aparte, el cual a diferencia de los demás posee paredes altas.
Proyecto turístico en Tepeojuma
   En coordinación con ejidatarios de la colonia Independencia, Ismael Coronel planeó la construcción de un proyecto turístico en la ex hacienda San José.
   Dicho predio con una extensión aproximada de tres hectáreas es propiedad del Comisariado Ejidal, cuyos integrantes lo pusieron a disposición del ganadero para la crianza de 31 búfalos y otros animales exóticos.
   Las cabezas crecieron al interior de un jagüey, donde se les proveyó de agua y pastizales.
   Campesinos de la zona refieren que desde 2008 las visitas de Coronel Sicairos a la zona eran constantes.
   Además de la crianza de las bestias, los ejidatarios convinieron con el empresario la construcción de un hotel y albercas, cuya inversión al cabo de un tiempo no se concretó:
   “Hace como año y medio el señor Coronel se llevó a sus animales de la noche a la mañana y no se le volvió a ver por la zona”, detallan.
   Actualmente la propiedad es custodiada por las mismas personas que estuvieron a las órdenes de Coronel, sin embargo los ejidatarios lo recuperaron y es utilizado para la crianza de chivos y borregos.
   Todavía puede observarse el jaguey, hoy seco y enmallado, que sirvió para el desarrollo de los búfalos que incluso tuvieron descendencia.
   Cuando el proyecto quebró las cabezas fueran trasladadas a Amatitlán y a Chipilo en la región de Cholula, según refieren testigos.

Sin señas del proyecto
   Entrevistado al respecto de este proyecto, Sergio Hugo Chamol Merino, edil de Tepeojuma, dijo desconocer cuál era la inversión y sus alcances y si la administración anterior invirtió recursos u otorgó los permisos para la realización del mismo.
   Y es que recuerda que recibió el ayuntamiento sin documentación por parte de su antecesor, Benito Merino Palacios, de extracción priísta.
   El munícipe emanado de la coalición Compromiso por Puebla señaló que hasta el momento el gobierno del estado no le ha solicitado información respecto a los negocios de Ismael Coronel en el municipio.
   Dijo que su ayuntamiento carece de injerencia en este caso, ya que los acuerdos se realizaron entre el Comisariado Ejidal y el ganadero, aunque no descartó que la anterior administración haya participado en dichos acuerdos.

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